¿Se impone una relectura?

¿Se impone una relectura?

«Bound to Violence», del escritor maliense Yambo Ouologuem, ha sido reeditada como parte de la colección Penguin Modern Classics, una serie que reivindica haber moldeado los hábitos de lectura de generaciones desde 1961
Foto Yambo Ouologuem
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Yambo Ouologuem
Buchcover Bound to Violence

Yambo Ouologuem | Bound to Violence | Penguin | 240 páginas | 9,99 GBP

Publicada por primera vez en 1968 por la prestigiosa editorial Editions du Seuil, y traducida al inglés por Ralph Manheim en 1971, cualquiera que esté familiarizado con Bound to Violence (Deber de violencia) y la historia de su recepción podría cuestionar esta decisión: ¿por qué recuperar ahora, en 2024, este libro del África occidental francófona en su traducción original? Además, ¿por qué incorporarlo a la colección de Clásicos, un acto de canonización en sí mismo, con el historial de relaciones desiguales de poder y de influencia sobre los lectores que la caracteriza?

Deber de violencia, ganadora del Premio Renaudot el mismo año de su publicación, fue elogiada como un libro «colosal» y como «la gran novela africana», antes de ser rápidamente condenada por plagio, en concreto por Graham Greene, que presentó una demanda contra Ouologuem. (Para quienes no estén familiarizados con la historia, cabe decir que se trataba de la primera novela de Greene, Campo de batalla [1934, Heinemann], señalada por un estudiante investigador y admirador de la obra de Greene en Australia. (Para profundizar en la dimensión pública del escándalo y su contenido, puede consultarse este artículo del New York Times publicado en Londres en 1972, poco después del lanzamiento de la traducción en Estados Unidos; y en cuanto a cómo lo recoge la crítica académica, este artículo comparativo publicado ese mismo año en Transition: The Magazine of Africa and the Diaspora de Harvard, se reproducen y comparan los pasajes en cuestión en el marco del análisis. Ambos artículos son de acceso libre. También cabe destacar que Le Dernier des Justes / The Last of the Just, de André Schwarz-Bart, así como obras de Guy de Maupassant fueron igualmente mencionadas, aunque suscitaron reacciones sensiblemente distintas). A raíz de esta polémica, la novela fue retirada de la circulación tanto en Francia como en Estados Unidos. El autor regresó a Mali tras diez años de amarga disputa con la editorial Seuil, se negó a admitir irregularidad alguna y murió en el anonimato en 2017.

Buchcover La plus sècrete mémoire des hommes

 

Buchcover The Most Secret Memory of Men

 

Buchcover Frère d'amis

 

Buchcover At Night All Blood Is Black

 

Buchcover Boubacar Boris Diop

 

Buchcover Murambi The Book of Bones

 

Buchcover Maryse Condé Ségou

 

Maryse Condé Segu

 

Buchcover Maryse Condé

 

Buchcover Maryse Condé Crossing the Mangrove

Estos acontecimientos se reflejan en la novela del escritor senegalés Mohamed Sarr La Plus Secrète Mémoire Des Hommes (La más recóndita memoria de los hombres), publicada por primera vez por Editions Phillippe Rey (París) en coedición con Editions Jimsaan en Dakar en 2021, y posteriormente traducida por Lara Vergnaud con el título The Most Secret Memory of Men para la editorial independiente Other Press (Nueva York) en 2023. Dedicada de forma sencilla y directa «Para Yambo Ouologuem», la novela de Sarr cuenta la historia de un joven escritor senegalés afincado en París, Diégane Latyr Faye, que descubre una legendaria novela de 1938 del autor africano ficticio T.C. Elimane. Este último, apodado «el Rimbaud negro», había desaparecido tras un violento escándalo literario. El paralelismo entre Ouologuem y el ausente Elimane resulta muy acertado, ya que su obra —al igual que la del visionario enfant terrible e iconoclasta de la poesía francesa Arthur Rimbaud, de quien muchos grandes de la literatura han reconocido ser deudores—, es presentada como profundamente transgresora y surrealista.

La aproximación metaficcional de Sarr ha reavivado el interés por Ouologuem, reconsiderado ahora como una estrella literaria denostada de su generación. De hecho, echar la vista atrás hacia los predecesores literarios que muchos han pasado por alto es un punto de partida provocador para repensar Deber de violencia como un «clásico moderno» de 2024. Los textos franceses de África occidental son ciertamente menos accesibles en el Reino Unido y Occidente que sus homólogos en lengua inglesa, pero el auge reciente de la traducción como disciplina artística, así como el creciente protagonismo de estos autores en los premios literarios franceses e internacionales en los últimos años, merece una mayor atención.

Por su recreación de esta historia en La Plus Secrete Memoire Des Hommes, Sarr ganó el prestigioso Premio Goncourt de lengua francesa en 2021, y fue aclamado como el «primer escritor del África subsahariana» en obtener este galardón. Ese mismo año, David Diop ganó el Premio Booker Internacional por su novela Frère d'âme / At Night All Blood is Black, traducida por Anna Moschovakis. También fue preseleccionada para diez grandes premios en Francia y ganó el Prix Goncourt des Lyceens, un galardón en el que una lista de 12 obras seleccionadas por la Académie Goncourt son leídas y debatidas por unos 2.000 estudiantes de secundaria, que luego votan a su ganador; así como el Prix Ahmadou Korouma suizo, un premio en lengua francesa que lleva el nombre del escritor marfileño y se concede a libros de ficción o ensayo sobre el África subsahariana. En 2022, el escritor en lengua wólof y francesa Boubacar Boris Diop se llevó el Premio Internacional de Literatura Neustadt, un galardón al que «puede optar cualquier autor vivo que escriba en cualquier lengua, siempre y cuando al menos una parte representativa de su obra esté disponible en inglés». El texto representativo de la candidatura era Murambi: Le Livre des Ossements / The Book of Bones, traducido por Fiona McLaughlin.

Un precedente aún más temprano se dio cuando Maryse Condé ganó múltiples premios literarios franceses, así como el «Nobel alternativo», el New Academy Prize in Literature, en 2018 por el conjunto de su obra, publicada principalmente entre 1976 y 1999. Cabe destacar que tanto Ségou / Segu (1984) como Traversée de la Mangrove / Crossing the Mangrove (1989) de Condé han sido reeditadas en traducción como Penguin Modern Classics en 2017 y 2021, respectivamente.

El recorrido en el mercado de la novela de Sarr, en parte un homenaje al «desafío que supone para los escritores africanos escapar de los guetos literarios en los que se intenta confinarlos», como reconoce Sophie Joubert, también podría resultar instructivo en este caso. La primera publicación británica de The Most Secret Memory of Men (en la traducción de Vergnaud) llegó algo tarde al mercado británico, lanzada a finales de febrero de 2024 en tapa dura, con Harvill Secker, un sello de —lo han adivinado— Penguin Random House. La edición de bolsillo se programó para 2025.

A riesgo de sobredimensionar la relación entre las reediciones en el Reino Unido de estos textos francófonos de África occidental en traducción, tan íntimos desde el punto de vista intertextual —The Most Secret Memory of Men en febrero; Bound to Violence en marzo— y la proyección que brinda la rama británica de Penguin Random House (ciertamente larga e inextricablemente global), su publicación casi simultánea parece dibujar algo así como una trayectoria. Pero, por encima de la importancia que esto pueda tener para el establishment literario en lengua inglesa y la expansión de su canon, para esta publicación más reciente de Bound to Violence, también surge la cuestión del propio «clásico».

La edición de Penguin Modern Classics de Bound to Violence cuenta con un prólogo de Chérif Keïta, cineasta maliense y especialista en literatura francófona de África y el Caribe. Con el título «Tracking the Trickster in Mali: My Enconunter with Yambo Ouologuem» (Tras la pista del embaucador en Malí: Mi encuentro con Yambo Ouologuem), más allá del relato ilustrativo de un encuentro difícil con Ouologuem durante un viaje de inmersión en Malí con sus estudiantes, el prólogo de Keïta recoge la rabia que infunde el uso a veces lúdico, pero ciertamente «maleducado» de la lengua francesa que hace Ouologuem. Al arremeter sin piedad contra las refinadas letras francesas y distanciar la novela de aquellas «en las que el escritor africano se había plegado a las expectativas condescendientes del lector occidental» (ix), Keïta se interroga sobre las ambigüedades de la reacción internacional ante el escándalo del plagio. Asimismo, destaca el papel visionario de Malí y la personalidad de Ouologuem, elementos que explican el enérgico impulso subyacente a la proverbial violencia del libro.

Y Bound to Violence es asombrosamente negativa en sus descripciones irónicas del África occidental precolonial. Contraviniendo la tendencia de la literatura poscolonial contemporánea, ataca de manera notoria a la Negritud, en concreto sus representaciones puramente positivas de la cultura africana, hasta el punto de que el poeta y presidente de Senegal Leopold Senghor la calificó de «espantosa». Un libro difícil, sobre todo para reeditarlo como «clásico» para un público nuevo, lo cual sigue suscitando la pregunta: ¿por qué recuperar esta novela desacreditada para los lectores del siglo XXI?

Dividida en cuatro partes —«La leyenda de los Saifs», «Éxtasis y agonía», «La noche de los gigantes» y «El amanecer»—, la novela de Ouologuem abarca desde las prácticas de la esclavitud y la incursión del imperio árabe hasta la identidad judía de los Saifs y el embate de los colonos franceses. Nadie se libra de la sátira cáustica sobre la brutalidad de la humanidad, y surge una compleja y multidireccional atribución de culpas y sometimiento, que se ilustra y se denuncia al mismo tiempo.

La primera parte, «La leyenda de los Saïfs», narra la historia del imperio imaginario de Nakem, un antiguo pueblo de África occidental lleno de violencia y luchas internas, similar al Imperio Malí del siglo XIII. La segunda, «Éxtasis y agonía», describe una resistencia ambivalente frente la colonización europea/francesa y la rendición final, en 1900, del líder traidor y corrupto Saïf ben Isaac al-Heit, cuyo pueblo, así «liberado de la esclavitud, acogió al hombre blanco con alegría, con la esperanza de que les hiciera olvidar la crueldad meticulosa del poderoso Saïf» (35).

A lo largo de la novela, los Saïf son presentados como una estirpe cuestionable cuya codicia y belicismo quedan al descubierto, pero resulta difícil digerir los siglos de atrocidades perpetradas por el imperio familiar —parricidios y fratricidios— concentrados en la primera parte, y el carácter disperso de esta masacre dinástica contribuye a enturbiar el eje narrativo de la historia, situado en la década de 1900. El posterior enfoque en la primera mitad del siglo XX, hasta 1947, logra articular con mayor eficacia a los personajes y acontecimientos clave, en particular la forma en que los Saïf en el poder supieron transigir sin perder su dominio a lo largo de todo el proceso de colonización.

La iglesia católica, así como el núcleo diplomático francés, los nobles y notables de Nakem, los sirvientes y el personal doméstico, todos forman una suerte de corte sobre la que Saïf sigue ejerciendo su implacable poder manipulador. Esto incluye, por ejemplo, la reivindicación del «derecho de la primera noche» (56) cuando dos de sus sirvientes, Kassoumi y Tambira, contraen matrimonio. Tambira no es virgen, por lo que es sometida a la dolorosa infibulación, una mutilación genital que consiste en la extirpación del clítoris y la unión de los labios mayores con espinas para dejar solo una pequeña abertura antes de la noche de bodas. Este es uno de los pasajes del texto con mayor relevancia en la actualidad, al presentar la mutilación genital femenina como práctica históricamente aberrante, en un momento en que el parlamento de Gambia acaba de rechazar una propuesta de ley que habría puesto fin a la prohibición de estas prácticas, impulsado por defensores de su continuidad sobre la base de argumentos culturales y religiosos.

El hijo resultante de esta unión entre los sirvientes de Saïf, que recibe el insólito nombre de Raymond-Spartacus, constituye el elemento más cautivador del relato en la tercera parte, «La noche de los gigantes», y remite a una constelación bien conocida de narrativas poscoloniales, ya que se convierte en un hombre brillante y formado que es enviado a París para completar su educación. Es ahí donde su vida se asemeja a la desilusión con la metrópoli, tan conocida en la escritura postcolonial, tanto semiautobiográfica como más estrictamente autobiográfica: desde la obra del escritor senegalés Cheikh Amoudou Kane L'Aventure Ambiguë / Ambiguous Adventure (1961), hasta Our Sister Killjoy (1977), de la ghanesa Ama Ata Aidoo. La trágica existencia de Raymond devuelve el foco del lector al dilema al que se enfrentan los emigrantes africanos instruidos: responder las expectativas de su pueblo y, al mismo tiempo, soportar el embate del cambio, el racismo y la pobreza que les aguarda en Europa. Raymond sobrevive incluso a la Segunda Guerra Mundial, pero al regresar encuentra su casa de Estrasburgo reducida a escombros, y a su mujer y un hijo como únicos supervivientes. Su regreso a Nakem —le retour— destruye cualquier ilusión de triunfo, aplastada por la manipulación y explotación constantes de los Saïfs.

Además de este relato conmovedor de la vida de un hombre, el texto incluye pasajes de una crudeza profundamente perturbadora en las escenas de sexo colonial, que incorporan la bestialidad y la descripción de un pene como un «molusco rosado y carnoso» (66), así como todo un segmento dedicado a un hombre llamado Sankolo, un asesino al que se creía muerto. Aparentemente vendido y drogado con «dabali» que lo sume en un frenesí erótico, trabaja, viaja y eyacula en una pesadilla de dolor y olvido que ilustra de manera extrema la deshumanización propia de la esclavitud, provocada no solo por los europeos sino también por los propios africanos. Recurriendo a la violencia verbal ya presente en el texto y en la traducción, Sankolo conjetura: «Tal vez esto no sea más que la vida de un negro. Esclavo. Vendido. Comprado, revendido, adiestrado. Dispersado a los cuatro vientos... Necesitan mano de obra barata» (128). Esta frase sencilla, casi anodina, condensa siglos de inhumanidad en nombre del capitalismo y, de nuevo, es el resultado de los apetitos voraces, no de un poder monolítico, sino de las complejas interacciones entre imperios dispersos por todo el mundo.

Un hilo conductor igualmente significativo para la política cultural contemporánea —en un momento en el que se está investigando la procedencia de numerosos tesoros de arte africano expoliados y se restituyen objetos a sus países de origen—, es el representado por el antropólogo Shrobenius, quien entra en el reino de Saïf en la tercera parte junto con los franceses. Descrito como «dotado de un gran talento», revende miles de piezas de arte africano, «cargamentos enteros que sus discípulos habían obtenido gratuitamente en Nakem» (113). Se le ridiculiza como un «cangrejo de río humano aquejado de una manía táctil por resucitar un universo africano —autonomía cultural, lo llamaba—..., empeñado en hallar un sentido metafísico a todo». Pero esta actitud genera un mercado de «pseudosimbolismo negro», del que Saïf, por supuesto, saca partido haciendo «enterrar copias a centenares... para exhumarlas más tarde y venderlas a precios exorbitantes a incautos cazadores de curiosidades» (114). La perversidad y el subterfugio de Saïf resultan a la vez aterradores y divertidos, pero nunca deben subestimarse.

En sí misma, Bound to Violence es una novela significativa que invita a la reflexión. Debe considerarse junto a otras grandes obras literarias africanas en lengua inglesa que hemos llegado a conocer de la misma época, pero también debe leerse con cautela en cuanto a sus ambiciones estilísticas y satíricas. La novela de Ouologuem encaja con la experimentación de Tutuola y la ambición de Achebe, con la ira política de Wa Thiong'o, con un je ne sais quoi adicional que la convierte en una lectura emocionante y reveladora. Dicho esto, aun cuando se trate indudablemente de una reincorporación justificada al panteón literario africano, ¿puede aspirar al estatus de «clásico moderno» y merece integrarse en esta colección emblemática de Penguin, al mismo nivel que otros escritores africanos que ya han sido canonizados como tales?

Una de las fórmulas a las que Penguin ha recurrido periódicamente a lo largo de los años para desentrañar los parámetros de su influyente colección de libros es el ensayo de Italo Calvino ¿Por qué leer los clásicos? En 14 enjundiosos pasos, que demuestran con elocuencia por qué deberíamos leerlos, el ensayo de Calvino avanza además, de manera acumulativa, hacia una definición de lo que es un clásico (recientemente reeditado en su totalidad en la página web de Penguin en octubre de 2023). Bound to Violence, de Yambo Ouologuem, cumple los catorce criterios, pero uno en particular destaca a la luz de la reedición del libro en 2024: «Un clásico es un libro que nunca ha agotado todo lo que tiene que decir a sus lectores».

Un libro para releer, Le Devoir de Violence, al igual que su traducción al inglés, Bound to Violence, ilustra que muchas de las cuestiones que plantea esta novela de África occidental y Malí en traducción —su publicación, recepción y reputación, su rabia antisistema y sus impulsos iconoclastas— siguen plenamente vigentes, y aún requieren ser rigurosamente reexaminadas, repensadas y tomadas en consideración.


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